Si las cosas no van bien lo más fácil siempre es escurrir el bulto y echarle la culpa a otro. El carnaval de Cádiz pasa por una crisis de identidad debido a la invasión de forasteros que viene ocupando el Falla en los últimos años. Ya no saben si es que el público no se rie o se emociona con sus letras porque no las entienden o porque no son buenas. El Patronato del Carnaval tras un laborioso estudio ha llegado a la conclusión de que la culpa es del público porque no se entera de na. Y eso hace que el concurso pierda su esencia. La solución es no dejar entrar a los de fuera, y para asegurarse un público gadita 100% lo mejor es dificultarle el acceso a las entradas a todo aquel más pa’ alla de Puertatierra. Se retira la venta de entradas por Internet y el quiera pillar algo que se coja la silla de la playa y a la cola bien temprano, como hace 20 años. Esa sí que es la esencia del carnaval puro, para qué tanta cosa moderna ¿para que vengan los de fuera y se carguen el concurso? Este pensamiento que nos parece tan retrógado y cateto es lo tiene en la mente el Patronato, el órgano encargado de cuidar y fomentar el concurso ve a los extranjeros como una amenaza para SU Carnaval.
Y más terrible aún es pensar que hay gente en Cádiz y fuera de ella con la misma venda puesta. Mi pregunta es dónde está el ayuntamiento y si tiene algo que decir al respecto. Porque esta es la imagen que da Cádiz al resto de España, la de pueblo cerrado que insulta a sus visitantes y aficionados y le cierra las puertas a un turismo que genera grandísimos ingresos en pleno invierno. Desaprovechan el carnaval más largo del mundo en lugar de explotar el concurso para que la gente quiera ir desde el mismo día que empieza. Estamos hablando de dos meses de ocupación hotelera y gasto en bares, restaurantes, etc. Gente que iba desde la otra punta de España, autobuses enteros que ahora se van a gastar el dinero en su casa. Será que en Cádiz van sobraos…
Siempre nos quedará Canal Sur (aunque no sabemos por cuanto tiempo…)



